14 julio, 2024

Pobres criaturas, en su idioma original Poor things, es el último estreno del director Yorgos Lanthimos. Una pieza de ciencia ficción y fantasía que cuenta la historia de Bella Baxter, una joven que descubre el mundo por primera vez, luego de que el Dr. Godwin le trasplantara el cerebro del bebé que estaba gestando, y la reviviera para darle una nueva oportunidad.

La historia basada en el libro homónimo de 1992 de Alasdair Gray cuenta con una premisa tan perversa como interesante de descubrir. En Pobres criaturas, Godwin Baxter (Willem Dafoe) a quien llaman God (Dios en inglés), es un cirujano vanguardista para nada bien recibido por la comunidad científica, que lo trata de loco y sádico por lo extraños que resultan sus experimentos con animales y humanos. Su casa está llena de criaturas llamativas como chanchos que tienen cuerpo de pato, o patos que tienen cuerpo de gato, entre otros.

Al inicio de la película somos testigos del suicidio de una mujer increíblemente bella, que se arroja de un puente hacia el agua. El Dr. Godwin se topa con el cadáver en la orilla, y decide llevarlo a su casa para experimentar con él. Así es como descubre que la mujer estaba embarazada, y mediante métodos frankensteineanos y una intervención sin precedentes, le implanta a la jóven, el cerebro de su hija no nacida para revivirla.

Bella Baxter (Emma Stone, además productora del film), el experimento del Dr. Godwin, es, entonces, una bebé en el cuerpo de una adulta. No sabe caminar, no sabe hablar, no tiene cultura, ni lenguaje. Debe aprender a vivir, condenada a habitar y conocer únicamente el interior de la casa de God, y solamente lo que él disponga. Allí todo es blanco y negro (la fotografía de la película acompaña monocromáticamente este momento de la trama) y a medida que el cerebro de la joven se desarrolla y comienza a comprender cada vez más cosas del entorno en el que vive, empieza también a experimentar incomodidad con el encierro y su desconocimiento del mundo, al mismo tiempo que ocurre un profundo despertar de su sexualidad.

Una tarde, tras una reunión en el despacho de Godwin, el seductor abogado Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), curioso por la existencia de Bella, se entromete en su cuarto, y atrapado por sus encantos y su picardía inocente, la invita a escapar de su casa y emprender un viaje con él. Movida por el deseo de conocer todo lo que tiene para ofrecerle el mundo y cada cosa que pueda descubrir, Bella toma la mano de Duncan para viajar a un mundo a pleno color (la fotografía vuelve a marcar este momento, sirviéndose de la saturación exagerada para ofrecer una amplia paleta de colores brillantes).

En su viaje por Portugal, Egipto y Francia, en una suerte de coming of age y evolución de la protagonista, Bella descubre el libre albedrío y el desenfreno y salvajismo de los placeres sexuales sin normas ni morales. Todo le parece maravilloso, y no puede entender cómo el resto de las personas no viven únicamente de esa manera que tanta felicidad provoca. Hasta que también descubre que el mundo no se trata solamente de eso, sino que existe la maldad, la vanidad, el egoísmo, la codicia, el deseo de posesión, la venganza y muchas más miserias humanas.

Además de recibir una altísima aprobación del público, Pobres criaturas fue premiada con el Globo de Oro a Mejor película de comedia, y el León de Oro en el Festival de Venecia. Actualmente, recibió once nominaciones en los premios Oscar, quedando en segundo lugar luego de Oppenheimer (Christopher Nolan). Nominada en las ternas de mejor película, mejor director, mejor actriz protagónica, mejor actor de reparto, mejor guión adaptado, mejor montaje, mejor banda sonora, mejor fotografía, mejor vestuario, mejor diseño de producción y mejor maquillaje y peluquería, la película del director griego cuenta con altas posibilidades de convertirse en la gran ganadora de la noche de los Oscars.

Lanthimos, conocido por The Lobster, The Favourite y The Killing of a Sacred Deer, entre otras, elige una vez más el camino de la provocación para componer una pieza exquisita, excesiva, barroca y sobrecargada que pone todos sus recursos sobre la mesa para contar una historia disruptiva, sádica y original, con un discurso que invita a la reflexión filosófica sobre la humanidad. Además, profundiza en una construcción evidentemente psicoanalítica para desarrollar los vínculos entre los personajes, haciendo que el Dr. Godwin oficie de padre y de Dios, y sea sólo en el momento en que Bella logra cortar con la simbiosis con él, cuando logra salir al mundo y a la cultura.

Pobres criaturas es una obra maestra de principio a fin, acompañada por actuaciones de otro nivel, una Emma Stone tan despersonalizads y caracterizada para la ocasión que resulta casi irreconocible, y que realiza a la perfección la tarea actoral de componer una protagonista que debe evolucionar desde el cuerpo, el habla y la psiquis. Este protagónico brilla, además, por el trabajo de sus compañeros Willem Dafoe y Mark Ruffalo, que se ponen en la piel de dos personajes coloridos, simpáticos y desagradables a la vez. Cada plano de esta película resulta una composición artística en si misma, componiendo en muchos momentos del film, pinturas surrealistas absolutamente memorables.

La experiencia inmersiva de ver esta película en la pantalla grande es realmente imperdible: su historia, sus actuaciones, su humor absurdo, su discurso y su realización audiovisual integral, constituyen un viaje.

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