19 julio, 2024

Dirección – Guion: Adriana Lewczuk. Produccion ejecutiva: Agostina Gianini. Produccion: Adriana Lewczuk, Agostina Gianini, Ivana Solis y Matías Rusiecki. Asistente de direccion/Dirección de arte: Ivana Solis. Dirección de fotografia: Ramiro Domínguez Rubio,Dirección de sonido: Matías Rusiecki. Montaje: Agostina Gianini y Manuel Margulis Darriba. Argentina.

“Avompla. Antes de Navidad”, dirigido por Adriana Lewczuk, reconstruye el intento de copamiento del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) al batallón del Ejército Viejobueno, un predio de unas 170 hectáreas, ubicado en Monte Chingolo a través de los testimonios de mujeres del barrio y de una de las militante que participó de la acción . Algunas no recuerdan el “día siguiente” mientras otras dan cuenta de la masacre que dejó un tendal de 100 cadáveres entre militantes y vecinos, la mayoría menores de 30 años, además de un número de personas desaparecidas que al día de hoy se desconoce con exactitud.

El hecho ocurrió, en Monte Chingolo, entre el 23 y 24 de diciembre de 1975. Ese día, el ERP ( Ejército Revolucionario del Pueblo), brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), “tomo”el Batallón de Arsenales 601 Domingo Viejobueno. El objetivo era secuestrar armamento para continuar la lucha armada. La operación fracasó. El Ejército torturó y asesinó a detenidos luego de su rendición.
“Avompla. Antes de navidad” da cuenta de lo sucedido.

Las voces son de gente común; la que toma mate o la que va con el changuito a la compra; mujeres de la villa, del barrio y la pobreza. Por entonces, algunas eran adolescentes, otras jóvenes trabajadoras y jefas de hogar. Uno de los testimonios valiosos, aunque no se ve su figura, es el de “la petisa María” que comenzó a militar, en el PRT, a los 16 años, mientras estudiaba en un colegio de monjas. Su lugar lo encontró en una villa mientras la Triple A intimidaba, antes de lo de Monte Chingolo.

Adriana Lewczuk en su ópera prima realiza una gran investigación durante 14 años. Su equipo se integró por egresadas del Instituto de Arte Cinematográfico (IDAC) de Avellaneda, su misma casa de estudios.
Ella conocía el barrio y, como para tantos otros, “el batallón era un lugar donde los chicos iban a jugar y nadar en la tosquera que estaba en el predio”. “La playa de los pobres, le decían”. (…) Adriana se enteró de lo sucedido en el batallón por su papá que, en el 75, ya vivía en el barrio.

Recién cuando entró a la militancia de izquierda, supo en detalle la acción que había llevado adelante el PRT. Una vez iniciada su investigación, en 2008, se dio cuenta que muchos de los vecinos sabían poco del hecho “En esa época los adjetivaban como terroristas, subversivos y montoneros pero la palabra ERP jamás aparecía».

“Avompa… “ recuerda que, en Avellaneda, funcionó la primera fosa común donde se deshacían de los muertos; tal vez la fosa común mas grande del país. Se cuenta que, arriba, durante los años de la dictadura se colocaron baños químicos. Y la historia siguió. Las crisis económicas instalada desde la interrupción democrática, la proscripción política y persecución tortura y exterminio iniciados en 1955 impulsaría la violencia política que desembocaría en el ‘Cordobazo’ (1969) donde surgirían las guerrillas urbanas como un intento de recuperar las pérdidas de derechos impuestas a los trabajadores. Siguiendo el modelo cubano, se buscaba reemplazar a lo que interpretaban como «las Fuerzas Armadas de la oligarquía» por «fuerzas armadas populares».

La derrota en Monte Chingolo fue un duro golpe para el ERP y el golpe de Estado de marzo de 1976, encontró a la organización guerrillera en retirada y con una capacidad operativa reducida. El 19 de julio de 1976, Mario Roberto Agustín Santucho ( político y guerrillero co-fundador del Partido Revolucionario de los Trabajadores y que comandó el ERP) y su segundo, Benito Arteaga fueron capturados y asesinados en un operativo en un departamento en Villa Martelli. El cuerpo de Santucho sigue desaparecido.
«Nuestros compañeros no cayeron combatiendo sino que después de haber sido hecho prisioneros fueron asesinados por las fuerzas del Ejército. El «Oso», (Rainer, luego ejecutado por la Justicia Revolucionaria) miembro del ERP, confesó que recibió dinero por entregar los detalles del operativo.

Y aún perdiendo, quedo demostrada la profunda moral revolucionaria con la causa del proletariado.
Las narradoras de este documental esencial son mujeres normales,que van con sus carritos a la compra y son cuidadosas de su casa y de su vida; que cuentan cómo su familia las protegieron recordando los hechos en calles que aun guardan el polvo de una lucha de David contra Goliat, con un final, tan previsto y que, sin embargo, esos jóvenes revolucionarios lo tomaron como desafíos al destino.

Gran investigación, buen montaje de reportajes y archivo y vigencia de un hecho que , como tantas otros, no guardan el lugar que merecen en la historia.
AVOMPLA. A vencer o morir por la Argentina

Fuente: El espectador emancipado

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